sábado, 20 de diciembre de 2014

LA DEUDA


En el transcurrir de nuestras vidas, muchas situaciones se presentan. Unas de gran felicidad, otras no tanto y que forman parte del ciclo de la vida.

La vida es un continuo aprendizaje, y déjame decirte esto, aprendemos más cuando estamos en situaciones de gran dificultad que cuando reímos y disfrutamos. Y no es que esto esté mal.

Cuando tenemos que enfrentar situaciones difíciles, generalmente levantamos el rostro mirando hacia el cielo y preguntamos "¿Por qué a mí Dios? ¿Por qué me pasa esto?" esperando que alguien mágicamente nos de la respuesta a esta pregunta, incluyendo, porque no?  la solución.

Tengo que decirte, estás en la mira de Dios. Sí, en la mira de Dios. 

Esta es la manera en que el Señor te va a empezar a pulir, y en vez de quedarte estática mirando al infinito, el Señor desea que salgas de tu zona de confort, aquella rueda pesada y grande que no te estaba llevando a ninguna parte, pero que con algunas modificaciones te llevará a lugares inimaginables.

Existen 3 tipos de purificación para el ser humano: el conflicto, la parte económica, la salud. Con alguna de estas tres te identificas? De pronto estás pasando por una separación, tienes problemas en el trabajo, ya no contestas llamadas telefónicas temiendo que sea el banco para cobrarte las últimas cuotas de la casa, los resultados de los exámenes médicos no han sido favorables y el doctor te ha cambiado drásticamente tu estilo de vida, acompañándote de medicamentos para sentirte mejor.

Nos hacemos nuevamente la pregunta, por qué? Hay que modificar este "por qué?" y convertirlo en un "para que?"

Toda situación es una proyección de nosotros mismos, si tenemos conflictos con otras personas, como es mi reacción ante ellas? Las bendigo o en lugar de bendecirlas, si me mandan una piedra contesto con dos? Acordémonos que Nuestro Señor Jesucristo dijo: "Más tú, ¿por qué miras la paja en el ojo de tu hermano, no reparando en la viga que tienes en el tuyo?" Lc 6:41. 

Si hay deuda, estoy manejando bien mi presupuesto? invierto adecuadamente el dinero que Dios me provee? O por el contrario, vivo con temor en mi corazón, resquebrajando mi fé a cada instante. Mi mente está continuamente preocupada por las deudas. 

Si hay enfermedad, tuve algún exceso durante mi vida que me conllevó a esto? o el fruto que voy a sacar de esta experiencia es la paciencia y la fortaleza?

Mujer, te lo repito y no me cansaré de hacerlo, ERES MAGNIFICA  y estoy segura que llegarás muy lejos pues posees toda la inteligencia y el apoyo del Dueño de la Vida. No me interesa regañarte pues yo misma he pasado ya por muchas purificaciones, mi deber es decirte que de la mano del Señor, autoexaminándonos a la Luz del Espíritu Santo para conocer el objetivo de la purificación, estoy segura que saldrás de ese desierto, camino a la Tierra Prometida.

Contigo,

FLOR

Ahh, y recuerda trabajar los cinco minutos diarios de agradecimiento por todo lo que Nuestro Señor te ha dado.




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