Cuando tenemos los ojos puestos en nuestras metas y nos llenamos de entusiasmo, es muy fácil empezar acción, día tras día...
Pasan algunas semanas y empezamos a bajar el ritmo que en un principio nos habíamos impuesto.
Pasan unos meses, y algunas veces echamos en saco roto aquél sueño que un día dibujó una sonrisa en nuestro rostro.
Estamos en la cultura de lo inmediato. Si deseamos una comida, vimos un aparato electrónico al que le vemos alguna utilidad o sencillamente nos gustó, estamos a un click de distancia para solicitarlo, o a una llamada.
Este ritmo de vida que se lleva hoy en día nos convierte en seres sumamente impacientes, tanto así que se refleja también en nuestras relaciones interpersonales, en nuestra relación con Dios y por último, con nosotros mismos.
Debemos de trabajar en primer lugar la paciencia, con nosotros mismos ues nadie da de lo que no tiene. Todo en esta vida tiene un proceso y un costo.
Si compras un libro, te ha costado por decir algo, 20 dólares. Ha tenido un precio. Lo mismo ocurre con las demás cosas. Si quieres cocinar un platillo que te gusta, que tienes que hacer? primero adquirir los víveres en el supermercado, darles cierto tratamiento, luego incorporarlos según la receta y por último un tiempo de cocción para que al fín lo disfrutes.
Somos inmediatistas hasta en nuestra relación con Dios; desafortunadamente la mayoría de las personas acudimos a Dios cuando tenemos un problema, y si no respondió como esperábamos, buscamos otra "ayuda" o decimos que no me escuchó, cuando sencillamente el proceso que has de seguir exige una transformación de ti mismo, pues Dios desea sacarte de tu zona de confort.
Lo mismo ocurre con nuestras metas Para obtener un resultado deseado, han de tener primero un proceso, un estudio, una ejecución. Además de trabajar también en nuestros procesos mentales, ya que una actitud incorrecta no nos ayuda mucho y eso lo sabemos.
Te invito para que sigas en marcha, nunca pares, así sea en primera marcha, nunca sueltes tus sueños, replantea y sigue adelante.
Si lo deseas, al lado derecho de esta página se encuentra el Link para acceder a la Escuela Superior de PNL del Doctor Edmundo Velasco, en la cual aprenderás técnicas para superar y cambiar tus programas mentales de fracaso por programas mentales para el éxito; y recuerda, nunca dejes de mover tus sueños!!!
Contigo,
Flor

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