Esta entrada de año nuevo la dedico a la mujer clandestina... a la mujer oculta que debido a sucesos sobre los que no tuvo control en su pasado está hoy en día ejerciendo labores que denigran de su condición de mujer e Hija de Dios. En especial el Señor me muestra a dos mujeres, una blanca, relativamente delgada, rostro afilado, y una mujer morena, de contextura mediana, más baja que la anterior,ojos grandes y negros, de aproximadamente 20 años, cabello negro y ondulado, recogido con una moña, ellas ejercen la prostitución. Al parecer en los alrededores del barrio hay talleres de mecánica.
El Señor te dá este pasaje en Lucas 4:18:-19
"El Espíritu del Señor reposó sobre mí, por lo cual me ha consagrado con su unción divina, y me ha enviado a dar buenas nuevas a los pobres; a curar a los que tienen el corazón contrito; a anunciar libertad a los cautivos y a los ciegos vista; a soltar a los que están oprimidos; a promulgar el año de las misericordias del Señor, y el día de la retribución."
A ti hermana, mujer y amiga, el Señor ha visto tu dolor y tu flagelo y has clamado desde la oscuridad del lugar donde te encuentras. El Señor ha posado su mirada sobre ti y te ama con amor eterno. Allí donde estás, cuando parece que no hay solución el Señor desatará tu salida y tu renacer como Hija suya, y conocerás de las misericordias de Dios.
Repite conmigo esta oración:
"Señor Jesús, yo te abro las puertas de mi corazón y te acepto como mi Señor y Salvador. Tú que has visto el dolor de mis heridas, aún desde antes de nacer y que conoces mi historia, te doy el permiso para que entres a las profundidades de mi historia y mi corazón y me rescates del pozo cenagoso donde me encuentro. Te autorizo para que tomes el control de mi vida y saques de ella todo lo que te lastima a ti y me lastima a mi. Por circunstancias de la vida estoy en este oscuro pozo de donde no sé como salir, rescátame Señor, pues creo que tú moriste en la Cruz, y resucitaste por mí , arrebatándole al enemigo el acta de decretos que tenía promulgado en mi contra. Lávame con tu Sangre Preciosa, de la cabeza a los pies, lava todas mis pertenencias, y a mis familiares. Borra mi nombre del Libro de la muerte y escríbelo con letras doradas en el Libro de la Vida.
Te doy gracias Señor porque soy nueva criatura y soy libre por el poder de tu Sangre. Amén."
A ti mujer que lees este blog, te envío mi amor en Cristo Jesús.
Contigo,
Flor.
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